domingo, 28 de julio de 2013

Los homínidos del Paleolítico Medio, comían salmón.

Situación de la Cueva de Kudaro. En Trou du Frontal, se ha documentado también el origen antropogénico de las acumulaciones de restos de salmón y otros peces. 
En la cueva Kudaro 3 se hallaron huesos de salmones, que podrían haber sido consumidos por homínidos o por el oso de las cavernas Ursus kudarensis o los leones cavernarios Panthera spelaea, cuyos restos también estaban presentes.
Hervé BocherensGennady Baryshnikov y Wim Van Neer han evaluado la dieta de estos carnívoros. Los resultados sugieren que los peces anádromos, como el salmón, no eran parte de la dieta del oso de las cavernas (vegetariano) ni del león de las cavernas (depredador de los herbívoros de las zonas áridas) y por lo tanto proporcionan un apoyo indirecto a la idea de que los homínidos del Paleolítico Medio, probablemente neandertales, eran capaces de consumir pescado cuando estaba disponible.

sábado, 27 de julio de 2013

Yacimientos líticos de Mundafan (Arabia)

Situación de Mundafan y redes lacustres en Arabia en los periodos húmedos de MIS5.

Rémy Crassard, Michael D. Petraglia, Nick A. Drake, Paul Breeze, Bernard Gratuze, Abdullah Alsharekh, Mounir Arbach, Huw S. Groucutt, Lamya Khalidi, Nils Michelsen, Christian J. Robin y Jérémie Schiettecatte han publicado el descubrimiento de yacimientos del Paleolítico Medio y el Neolítico en el paleolago Mundafan, Rub al-Khali, sur de Arabia Saudita, en el mayor desierto de arena del mundo. Sugieren una datación en los periodos húmedos del MIS 5 (MIS 5e ca. 125 ka; MIS 5c ca. 100 ka; MIS 5a, 80 ka) y el Holoceno Temprano. Los humanos penetraron en la zona en varias oleadas y los yacimientos representan campamentos de caza. Por la procedencia de los artefactos de obsidiana se deduce que los grupos neolíticos eran errantes, ya que transportaban artefactos de fuentes distantes. Las tecnologías corresponden al Paleolítico Inferior, Medio, Superior y Neolítico. Durante MIS 5 hay una preferencia por las técnicas de reducción Levallois. Se atribuyen a Homo sapiens.


Conjuntos líticos de Mundafan (Arabia) y paleored lacustre.

viernes, 26 de julio de 2013

Tecnocomplejo Nubio en Arabia: Nuevos yacimientos.

Figure 11 Distribution of main sites with Nubian cores in Eastern Africa and Arabia.
Principales yacimientos con núcleos del tecnocomplejo Nubio en el Este de África y Arabia.
1. Al-Kharj 22;  2. Aybut Al Auwal; 3. Shabwa; 4. Hadramawt; 5. Aduma; 6. Gademotta; 7. Asfet; 8. Nazlet Khater 1; 9. Abydos.
Rémy Crassard y Yamandú Hieronymus Hilbert han realizado un estudio arqueológico en el centro de Arabia Saudita que ha revelado 29 yacimientos en superficie, atribuidos al Paleolítico Medio en base a la presencia de métodos Levallois.
Los análisis tecnológicos de los núcleos recuperados de Al-Kharj 22 han puesto de manifiesto las modalidades de reducción específicas que se utilizan para producir escamas con formas predeterminadas. Las modalidades identificadas, se corresponden con los utilizadas en el Complejo Nubio pleno del noreste de África y el sur de Arabia, si bien con la presencia de métodos locales, y representan la primera aparición de este método de producción en el centro de Arabia. El tecnocomplejo nubio es producto de los HAM.
Los métodos de reducción de Al-Kharj 22 permiten establecer paralelismos con los yacimientos del sur de Arabia. Esta relación no puede ser explicada por convergencia tecnológica y puede deberse a movimientos de población entre el sur y el centro de la Península Arábiga y el noreste de África. En cuanto a la direccionalidad de los intercambios tecno-culturales entre África y Arabia, es razonable argumentar a favor de un movimiento fuera de África, dado que el registro arqueológico árabe carece de un precursor tecnológico.
Las observaciones geomorfológicas realizadas durante la investigación de campo indican que la zona de Al-Kharj, con sus numerosos manantiales y pozos de agua naturales, probablemente constituyó un refugio durante la fase de desecación.


Middle Stone Age, MSA o Modo 3
Industrias del Paleolítico Medio en Asia Occidental 

Industrias del Paleolítico Medio en Asia Occidental y Sur de Asia

  • 230‐160 ka.
    • Hojas y puntas. alargadas Levallois o laminares de tipo Paleolítico Superior. Útiles: hojas y puntas retocadas, raederas y útiles tipo Paleolítico Superior destacando entre éstos los buriles.
  • 160‐90 ka. 
    • Piezas líticas cuadradas y subovalares mediante talla Levallois de tipo centrípeto o bipolar. Destacan las raederas. Similares al Musteriense europeo, pero en este caso están realizadas por H. sapiens.
    • Hacia 150 ka aparecen las facies amudiense y pre-auriñaciense y entre 150-80 ka está documentada la facies hummaliense. En conjunto, ponen de manifiesto el desarrollo de métodos de talla laminares prácticamente indénticos a los que se observarán en ele Paleolítico Superior, salvo que utilizan sistemáticamente la percusión directa con percutor duro.
  • 70‐48 ka. Lascas cortas o alargadas de morfología triangular obtenidas mediante Levallois unipolar (o de ptas.) bipolar y centrípeto. Útiles dominantes son las raederas y las puntas retocadas. Asociados a neandertales.

Península Arábiga

Las recientes investigaciones realizadas en la Península Arábiga han revelado la importancia de la región para la comprensión de la complejidad en las poblaciones del Paleolítico del Suroeste de Asia. Los yacimientos localizados en el norte de Arabia pueden representar incursiones hacia el sur de los neandertales del Levante Mediterráneo o pruebas adicionales de la dispersión de los HAM durante MIS 5 (~130-75 ka). Se ha argumentado que Jebel Faya prueba una ruta de dispersión por el sur, mientras que una serie de yacimientos con tecnología del Complejo Nubio pueden representar una dispersión africana hacia el noreste de la Península Arábiga durante MIS 5 (Crassard y Hilbert, 2013). Aunque estos descubrimientos han catalizado el interés por el Paleolítico de Arabia, su caracterización está en sus primeras etapas, con dificultades debido a la diversidad tecnológica hallada, la ausencia de fósiles humanos, los problemas de datación y la vastedad de la región (Scerri et al, 2014).

La variabilidad observada en los conjuntos líticos de Arabia, muestra diferentes tradiciones que probablemente reflejen diferentes poblaciones que habitaron la Península Arábiga durante la segunda mitad del Pleistoceno superior (Rémy Crassard y Yamandú Hieronymus Hilbert, 2013).
  • La tecnología Nubia fue inicialmente identificada en el suroeste de Omán (Complejo Nubio de Dhofar). Nucleos similares fueron hallados en Hadramawt, este de Yemen y en el centro de Arabia, en Al-Kharj. Los datos cronológicos y tecnológicos sugieren una conexión con el Complejo Nubio africano a través de una ruta por el sur a principios de MIS 5 (Rose et al, 2011; Beyin, 2013; Crassard y Hilbert, 2013; Usik et al, 2013).
  • Las muestras líticas de Jebel Faya, muestran una afinidad general con las industrias MSA del Este de África.
  • Los conjuntos de Shi'bat Dihya, sudoeste de Yemen, indican una industria lítica anclado en una tradición local.
  • Las industrias del Paleolítico Medio encontradas en la zona de Jubbah del Norte Arabia Saudita muestran dos trradiciones culturales diferente, una de ellas afín a los conjuntos nubios Levallois. (Eleanor M. L. Scerri et al, 2014).

Figure 11 Distribution of main sites with Nubian cores in Eastern Africa and Arabia.
Principales yacimientos con núcleos del tecnocomplejo Nubio en el Este de África y Arabia.
1. Al-Kharj 22;  2. Aybut Al Auwal; 3. Shabwa; 4. Hadramawt; 5. Aduma; 6. Gademotta; 7. Asfet; 8. Nazlet Khater 1; 9. Abydos.

Desierto Thar

James Blinkhorn, Hema Achyuthan y P. Ajithprasad (2015) examinan el papel de las tecnologías microlíticas en el registro del PM del desierto Thar y las sitúan dentro de un contexto más amplio del Sur de Asia y las regiones que lindan por el oeste.
  • Blinkhorn (2012) informa de 939 yacimientos paleolíticos reportados en el Desierto Thar.
    • 43 del PI y PM.
    • 15 del PI, PM y PS.
    • 126 del PM.
    • 81 del PM y PS.
    • Estos yacimientos se asocian frecuentemente con la evidencia de una mayor humedad, incluyendo paleocanales y lagos. Se utilizaron diversas materias primas. Cuarzo y cuarcitas en todo el Paleolítico, aumento del uso de materiales silíceos y volcánicos en el PM, y mayor diversidad en el PS, pero con mayor concentración en el uso de materiales silíceos finos.
  • Katoati.
    • Se ha identificado el conjunto del PM más antiguo de la región (96 ka; Blinkhorn et al, 2013). 
    • En relación al horizonte del PM (96-77 ka) los estratos entre 77-60 ka indican la continuidad de estas industrias durante MIS 5 y hasta el límite entre MIS 4/3.
    • Conjuntos típicos Levallois de tipo nubio.
  • 16R Dune.
    • Un estudio detallado de la tecnología lítica (Gaillard, 1993) y un programa de datación por OSL (Achyuthanet al, 2007Singhvi et al, 2010) han permitido la identificación de un horizonte del PM hace 80-40 ka.
    • Se han recuperado artefactos de estratos más antiguos (130-109 ka) pero son demasiado pequeños y carecen de atributros de diagnóstico. Pudieran ser el resultado de ocupaciones del Achelense Tardío.
  • Jetpur
    • En estratos de grava se han localizado artefactos del PM con una edad mínima de > 56 ka (Baskaran et al, 1986).
  • Valle Orsang
    • Se han identificado artefactos del PM en los sedimentos entre 63-49 ka (Juyal et al, 2006; Ajithprasad, 2005a).
  • Valle Jurreru
Los microlitos forman parte de varios de estos conjuntos y su presencia aumenta en contextos del PM al mismo tiempo que cambian los patrones de explotación de las materias primas. La presencia de métodos Levallois es evidente tanto en núcleos como en lascas predeterminadas, tanto en el centro como en la periferia del desierto, a ambos lados del Indo, y apoya la utilización de prácticas de reducción dirigidas a la producción de puntas. Varios artefactos muestran retoques que pueden haber facilitado su enmangamiento.

Las comparaciones interregionales indican, de forma provisional, algunas características análogas entre el desierto Thar y las regiones adyacentes al oeste que podrían forma parte de un patrimonio cultural compartido o haber surgido de forma independiente.

La presencia de formas comparables de microlitos y métodos de producción en la India, implica que los modelos de dispersiones humanas asociadas con las industrias del Paleolítico Medio no pueden ser rechazadas debido a la falta de tecnologías de punta de estilo africano.
Ubicación del desierto Thar y el yacimiento de Katoati

El Paleolítico en el desierto Thar


Te puede interesar:

jueves, 25 de julio de 2013

Oreopithecus no era bípedo

BA # 72, Oreopithecus bambolii. Región lumbosacra.
Gabrielle A. Russo y Liza J. Shapiro han reinterpretado los restos postcraneales BA # 72 (Oreopithecus bambolii) procedentes de Baccinello, Toscana.
Un estudio anterior, había encontrado evidencias de bipedación, a partir de la pelvis y la curvatura lumbar (Köhler y Moyà-Solà, 1997), pero según el neuvo estudio, la región lumbosacra no presenta adaptaciones para la bipedación.

La edad dorada de los hominoideos

miércoles, 24 de julio de 2013

Preferencias de ubicación para los asentamientos humanos en el Paleolítico

Asentamientos humanos en Asturias durante el Paleolítico.
Pablo TurreroMaría José Domínguez-CuestaMontserrat Jiménez-Sánchez y Eva García Vázquez han evaluado la influencia de diferentes variables en la elección de la ubicación de los asentamientos humanos en el Paleolítico de Asturias (noroeste de España).
Según los resultados, la influencia de las diferentes variables cambió a lo largo del tiempo, pero se pueden observar ciertas preferencias generales:
  • Altitudes bajas.
  • Orientación al sur.
  • Laderas suaves.
  • Distancias moderadas a los cursos de agua (mediana 297 m).

Atapuerca. Discontinuidad en la población del Pleistoceno Inferior.

Los puntos negros sitúan los yacimientos del Pleistoceno Inferior en la Península Ibérica
José María Bermúdez de CastroMaría Martinón-TorresRuth BlascoJordi Rosell y Eudald Carbonell han analizado el registro arqueológico y paleontológico de La Gran Dolina (TD) y La Sima del Elefante (TE), Sierra de Atapuerca (España), que ofrecen unas secuencias estratigráficas casi continuas que se remontan hasta hace al menos 1,2 Ma.
El nivel TD6 ha proporcionado una gran colección de restos humanos fósiles atribuidos a Homo antecessor, datados en 0,96-0,80 Ma. El hallazgo en 2007 de unos fósiles de restos humanos en el nivel TE9, que data de alrededor de 1,22 Ma, no fue suficiente para concluir si H. antecessor tenía raíces profundas en el Pleistoceno inferior europeo. Un conjunto de características derivadas de H. antecessor compartidas tanto con el linaje Neandertal como con los HAM, sugiere que esta especie se relaciona, y no muy lejos, con el ancestro común más reciente (MRCA) de Homo neanderthalensis y Homo sapiens. Si existiese una relación biológica lineal entre los homínidos de TE9 y TD6, deberíamos reconsiderar muchas de las conclusiones alcanzadas en los estudios paleontológicos y genéticos anteriores. Además, estaríamos obligados a construir un escenario paleogeográfico muy complicado para el origen del ancestro común más reciente. A pesar de que no se descarta la continuidad en el asentamiento  en Europa durante todo el Pleistoceno tardío (por ejemplo, en zonas de refugio), parece que este extremo occidental de Eurasia, y la Península Ibérica, en particular, fue ocupada por al menos dos poblaciones de homínidos diferentes.

Enlace
Los fósiles europeos más antiguos

martes, 23 de julio de 2013

Los gibones, promiscuos oportunistas

Claudia Barelli, Kazunari Matsudaira, Tanja Wolf, Christian Roos, Michael Heistermann, Keith Hodges, Takafumi Ishida, Suchinda Malaivijitnond y Ulrich H. Reichard han analizado el genotipo de 89 gibones de manos blancas (Hylobates lar) del Parque Nacional de Khao Yai, Tailandia, a partir de muestras fecales, para analizar la paternidad de 41 crías.
El 90,5% de las crías fueron generadas por las parejas estables de las hembras y solo un 7,1% fueron concebidas fuera de la pareja.
Los autores concluyen que el sistema de apareamiento de los gibones de manos blancas se describe mejor como flexible, principalmente monógamos y promiscuos oportunistas.


Gibones

lunes, 22 de julio de 2013

Ateriense: los pedunculados no son exclusivos.

Patrones regionales en el MSA del norte de África
Eleanor M.L. Scerri ha comparado quince conjuntos líticos aterienses y no aterienses del MSA del Norte de África. La comparación explora las diferentes formas de realizar enmangamientos.
Según los resultados, los pendunculados representan una estrategia aplicada ampliamente para el enmangamiento en varios tipos de herramientas. Por otro lado, el adelgazamiento de la base está específicamente correlacionado con puntas ligeras y muy retocadas. La aparición de estas características parece reflejar la proximidad geográfica y los entornos compartidos más que el tipo de industria.
Se concluye que poner el foco en el pedunculado para diferenciar el ateriense de otras industrias contemporáneas del MSA del Norte de África, puede ofuscar patrones regionales de diversidad tecnológica.

Ateriense

En Howiesons Poort se incrementó la intensidad de reducción de los núcleos

Evolución tecnológica durante la MSA

Chris Clarkson ha ideado un nuevo índice de intensidad en la reducción de núcleos que se calcula dividiendo el número de huellas de escamas entre la superficie del núcleo. El índice fue probado en cinco tipos de núcleo (hoja, discoide, levallois, bifaz y multiplataforma).
El autor ha utilizado esta medida para evaluar los conjuntos de Klasies River Mouth in Sudáfrica. Según los resultados, en las industrias Howiesons Poort y MSA III el grado de intensidad en la reducción de los núcleos fue mayor que en las tecnologías anteriores y siguientes.

Middle Stone Age, MSA o Modo 3

Australia: evaluación de los modelos de población basados en refugios.

Australia: refugios y barreras entre 25-12 ka.
Alan N. WilliamsSean UlmAndrew R. CookMichelle C. Langley y Mark Collard han evaluado los modelos de población australiana durante el Último Máximo Glacial (LGM) (~ 23-18ka) centrados en refugios, utilizando las dataciones disponibles entre 25-12 ka y técnicas geoespaciales.
  • Durante el LGM, los cazadores-recolectores se retiraron a refugios. Un gran número de refugios se encontraban en las proximidades de las zonas glaciares durante el LGM, y probablemente se beneficiaron del deshielo del verano a lo largo de los principales sistemas fluviales. Los refugios restantes, probablemente son el resultado de una serie de factores ambientales y de recursos locales. No hubo cambios en las prácticas de caza, los tipos de alimentos los comían, y las tecnologías que utilizaban, para hacer frente a las nuevas circunstancias.
  • Igualmente en periodo frío de rerversión del Antártico (ACR) (~ 14.5 12.5ka).
  • En el periodo intermedio, la población se expandió.
  • En varias regiones, hay una continuidad entre 25-12 ka, incluyendo Gulf Plains/Einasleigh Uplands, Brigalow Belt South, Murray Darling Depression, y Tasmanian Central Highlands.
  • En otras aparecen asentamientos esporádicamente a lo largo del periodo: South Eastern Highlands, NSW South Western Slopes, Sydney Basin, Warren, Murchison, Gascoyne, Central y Northern Kimberley, Ord Victoria Plain, Arnhem Plateau, MacDonnell Ranges y Central Ranges.
  • La región de  The Pilbara pudo habersido un refugio durante el LGM, pero la interpretación de los resultados geoespaciales es problemática.
  • Las áreas desprovistas de la actividad humana ("barreras") incluyen las principales regiones del desierto, sobre todo en el sur y el oeste del continente, aunque algunas de ellas pueden ser el resultado de una ausencia de trabajo de campo arqueológico. 
  • El análisis del patrón de dispersión indica una reducción en el territorio ocupado de casi el 80% durante el LGM. Una reducción de cerca de 50% también fue evidente durante el ACR.
Poblamiento de Australia

sábado, 20 de julio de 2013

Ontogenia del cerebro a lo largo de la evolución humana


De izquierda a derecha, vista superior de los endocastos de un chimpancé, un bonobo, Taung1 y HAM, todos a similar edad dental. Los lóbulos frontales de Taung 1 son más anchos (flechas) y la forma es más alargada que en chimpancé yu bonobo. La sutura metópica (MS) se extiende desde el bregma hacia el bordo roto de la escama frontal. Barra = 5 cm.
Christoph Peter Eduard Zollikofer y Marcia Silvia Ponce De León, 2013.

    Christoph Peter Eduard Zollikofer y Marcia Silvia Ponce De León combinan la información producida a partir de los nuevos métodos de imágenes cerebrales, la genética y los endomoldes de los fósiles para entender cómo se han modificado la ontogenia y la estructura del cerebro durante la evolución humana y cuál es el significado adaptativo de estas modificaciones.

    Gorilas. Dispersión reproductiva de los machos.

    Eiji Inoue, Etienne François Akomo-Okoue, Chieko Ando, Yuji Iwata, Mariko Judai, Shiho Fujita, Shun Hongo, Chimene Nze-Nkogue, Miho Inoue-Murayama y Juichi Yamagiwa han analizado los STRs autosómicos e Y-cromosómicos en 38 individuos, incluyendo 8 machos (espaldas plateadas) y 12 hembras, gorilas de las tierras bajas occidentales (Gorilla gorilla gorilla) de Moukalaba, Gabón.
    De acuerdo con los resultados, la diversidad del Y-STR en los machos fue alta, sin indicios de relación de parentesco, lo que indica que los machos nacidos en el mismo grupo se dispersan después de la maduración.
    Se encontró relación de parentesco entre un macho, seis hembras y trece individuos infantiles.

    Gorilas

    viernes, 19 de julio de 2013

    Australopithecus afarensis: ontogenia del temporal similar a la del gorila

    Claire E. Terhune, William H. Kimbel y Charles A. Lockwood han examinado la ontogenia del hueso temporal en los simios y los humanos africanos y han aplicado los datos obtenidos al Australopithecus afarensis
    Los resultados de estos análisis indican que, a pesar de que los patrones son muy similares, los simios y los seres humanos africanos muestran marcadas diferencias en el desarrollo de la fosa mandibular y porción timpánica del hueso temporal. Estos hallazgos indican trayectorias ontogenéticas divergentes en la morfología del temporal. El patrón de crecimiento mostrado por A. afarensis mostró algunas afinidades con el de los humanos, pero es más parecido al de los simios africanos existentes, en particular los gorilas.

    Australopithecus afarensis

    Memoria autobiográfica en simios

    Los chimpancés y orangutanes son capaces de recordar
    Orangutanes.
    Gema Martin-OrdasDorthe Berntsen y Josep Call han comprobado experimentalmente que chimpancés y orangutanes poseen memoria autobiográfica, recuerdan hechos de su pasado:
    • Recordaron un ejercicio de búsqueda de objetos practicado sólo en cuatro ocasiones, tres años atrás.
    • También recordaron un hecho singular tras dos semanas.
    • Los animales estudiados fueron asimismo capaces de distinguir estos eventos de otros similares; fueron capaces de enlazar diferentes elementos de eventos muy parecidos, para lo que hubieron de unir los pertinentes componentes espaciales y temporales.
    Al igual que en la memoria autobiográfica involuntaria humana, a partir de determinadas claves, un proceso de recuperación asociativo, desencadena los correspondientes recuerdos.

    Orangutanes
    Chimpancés

    Los conflictos intergrupales en las sociedades cazadoras recolectoras

    Se ha argumentado que la guerra se desarrolló como un componente de la conducta humana temprana en las bandas nómadas.

    Douglas Fry y Patrik Söderberg han investigado 148 agresiones con resultado de muerte en una muestra de 21 sociedades nómadas cazadoras-recolectaras (BMF), que suponen se comportan de forma similar a los primeros grupos humanos, encontrando que la mayoría de las muertes se derivan de conflictos personales  y no de la guerra entre grupos. 
    • Más de la mitad de las agresiones mortales fueron perpetradas por individuos solitarios.
    • Casi dos terceras partes fueron resultado de accidentes, conflictos interfamiliares, ejecuciones dentro de los grupos, o motivos interpersonales, tales como la competencia por una mujer en particular. 
    • Alrededor de un tercio de los homicidios fueron resultado de ataques de un grupo a otro. Las razones incluyen disputas por los recursos, robos de mujeres y venganzas por el pasado, robo u otros delitos.
    Según los autores, la guerra se originó sólo en los últimos diez mil años, con la intensificación de los conflictos armados en los primeros estados.

    Enlace
    Comentarios de Bruce Bower
    Comentarios de Brandon Keim
    Comentarios de Kate Allen
    Comentarios de Emily Sohn
    Comentarios de John Horgan


    Out of Beringia. La distribución de un alelo del grupo sanguíneo O, confirma la hipótesis.

    Fernando A. Villanea, Deborah A. Bolnick, Cara Monroe, Rosita Worl, Rosemary Cambra, Alan Leventhal y Brian M. Kemp han estudiado la distribución geográfica y temporal de una variante única del grupo sanguíneo O llamado O1vG542A, común entre los nativos meso y sudamericanos, pero poco frecuente en otras poblaciones.
    Identificaron este alelo en una población Na-Dene a una frecuencia de 0,11, y una antigua población de California a una frecuencia de 0,20. Estos resultados apoyan un origen en Beringia de O1vG542A. Este resultado es consistente con la hipótesis de que Na-Dene y otras poblaciones de nativos americanos derivan principalmente su ascendencia a partir de una única población de origen (out of Beringia).

    Poblamiento de América


    miércoles, 17 de julio de 2013

    En los bonobos, mandan las hembras sexys

    Jack y Susi. Pareja de bonobos del Parque Nacional de Salonga. Caroline Deimel.
    La dominación femenina en los bonobos se ha explicado en base a coaliciones de hembras que suprimen la agresión masculina. Otros piensan en un escenario evolutivo en el que las hembras prefieren a los machos no agresivos lo que convierte la agresividad masculina en un rasgo no adaptativo.

    Martin Surbeck y Gottfried Hohmann,  han analizado, en una comunidad cerca del Parque Nacional de Salonga, en la República Democrática del Congo, las relaciones de dominación entre los bonobos salvajes, machos y hembras, en especial el alto rango de la condición social de algunas hembras.
    Según sus conclusiones, no son las alianzas femeninas las que operan en la resolución de conflictos y en la dominancia femenina. El contexto del conflicto no parece ser relevante para su resultado.

    Descubrieron que sólo dos factores tienen una influencia significativa en el resultado de los conflictos intersexuales:
    • La motivación femenina para ayudar a la descendencia.
    • El atractivo sexual. Las hembras tienen más probabilidades de ganar los conflictos contra los hombres en los momentos en que les presentan hinchazones sexuales que indican elevada fecundidad.

    Chimpancés

    Presencia temprana del HAM en China

    Localización de la cueva Huangdong
    Los hallazgos de restos de HAM en China datados en 100 ka o incluso antes, comprometen las teorías sobre su aparición en África hace 190-160 ka y el Out of Africa hace 50 ka. Pero el problema de estos restos es su dudosa datación.

    Guanjun Shen,Xianzhu WuQian WangHua TuaYue-xing Feng y Jian-xin Zhao han datado muestras de la cueva de Huanglong, norte de Hubei, China central mediante espectrometría de masas de la serie de U, de alta precisión. En el yacimiento, se descubrieron siete dientes de homínidos y docenas de herramientas de piedra y artefactos de hueso.
    La datación para los restos humanos es de 101-81 ka.
    Expansión del sapiens por Asia Oriental

    martes, 16 de julio de 2013

    Zooarqueología y Orígenes del Humano Moderno

    Zooarcheology and Modern Human Origins
    Springer presenta un nuevo volumen de la serie Vertebrate Paleobiology and Paleoanthropology, dirigido por Jamie L. Clark y John D. Speth.

    El volumen lleva por título:
    Zooarchaeology and Modern Human Origins.
    Human Hunting Behavior during the Later Pleistocene

    Enlace

    Contiene trece contribuciones que utilizan los datos de la fauna para comprender mejor la vida de los neandertales y los humanos modernos durante el Pleistoceno.
    1. Introduction: Zooarchaeology and Modern Human Origins
      • Jamie L. Clark and John D. Speth
    2. Exploring the Relationship Between Climate Change and the Decline of the Howieson’s Poort at Sibudu Cave (South Africa)
      • Jamie L. Clark
      • Las innovaciones culturales del Howieson Poort (HP; ~ 65-60 ka), se han interpretado como una adaptación a un conjunto particular de condiciones ambientales. El autor utiliza datos de la fauna de la HP y depósitos post-HP MSA en la Cueva Sibudu para explorar la relación entre el cambio ambiental y cultural al final de la HP. Los datos indican que a pesar de los cambios aparentemente abruptos en la cultura material y la tecnología, los cambios en el medio ambiente local y en las estrategias de adquisición de animales fueron más graduales.Estos datos sugieren la necesidad de una mayor atención a las explicaciones demográficas y / o sociales.
    3. Middle Paleolithic Large-Mammal Hunting in the Southern Levant
      • John D. Speth
      • El examen de los restos de ungulados desde finales del Paleolítico Medio (PM) en la Cueva Kebara (Israel), ofrece pruebas que apuntan que las poblaciones neandertales alcanzaron un nivel de caza excesivo. Estas observaciones, junto con las pruebas de otros sitios de la región, sugieren que la intensificación de los recursos característica de la "Revolución de amplio espectro" (BSR), pudo haber comenzado en el PM.
    4. Middle Paleolithic Prey Choice Inferred from a Natural Pitfall Trap: Rantis Cave, Israel
      • Reuven Yeshurun
    5. New Opportunities for Previously Excavated Sites: Paleoeconomy as a Human Evolutionary Indicator at Tabun Cave (Israel)
      • Ana B. Marín-Arroyo
    6. New Contributions on Subsistence Practices during the Middle-Upper Paleolithic in Northern Spain
      • José Yravedra Sainz de los Terreros
      • Se presentan los análisis tafonómicos y zooarqueológicos del material de las cuevas de Esquilleu, Hornos de la Peña, Morín, Covalejos, Ruso, Cuco, Cofresnedo y Otero. Los datos sugieren similitudes en las estrategias de adquisición de carne de los últimos neandertales y los primeros Homo sapiens.
    7. Iberian Archaeofaunas and Hominin Subsistence During Marine Isotope Stages 4 and 3
      • Lawrence Guy Straus
      • Se revisa el registro faunístico de las excavaciones modernas de ocupaciones del Paleolítico Superior y comienzos del Paleolítico Medio en España y Portugal.
        •  El panorama general es de continuidad sustancial entre las principales especies de caza explotadas.
        • Cada vez hay más evidencia de alguna explotación de los recursos marinos en ambos períodos.
        • El uso significativo del conejo se produjo en el este de España y Portugal antes de lo que se pensaba.
        • En la transición PM-PS no se redujo la competencia entre los seres humanos y los osos de las cavernas en el norte de España.
        • Las densidades de población humanas fueron bajas durante MIS4-MIS3, con intensificación durante el último máximo glacial y glacial posterior, cuando Iberia era un refugio para plantas y animales, alcanzando en MIS2 una explotación intensiva de la fauna.
    8. Animal Exploitation Strategies During the Uluzzian at Grotta di Fumane (Verona, Italy)
      • Antonio Tagliacozzo, Matteo Romandini, Ivana Fiore, Monica Gala, and Marco Peresani
      • En Grotta di Fumane, las huellas de despiece, huesos quemados y fragmentación junto con los rastrosescasos de carnívoros, demuestran que los restos de fauna de las capas Uluzzienses (A4 y A3) son el producto de la actividad humana. La evidencia faunística indica que la caza humana se centraba en el ciervo y la cabra montesa, ciervos gigantes, corzos, bisontes y gamuza. También se explotaron el lobo, el zorro y el oso pardo y las aves como el urogallo negro, la chova alpina piquirroja, y grandes rapaces como el águila real. La presencia de ungulados jóvenes sugiere que la cueva fue utilizada durante todo el año. El conjunto faunístico de las capas finales del uluzziense revelan un enfriamiento climático con respecto al período Musteriense anterior, y modificaciones en la caza comparables a las características de la ocupación Auriñaciense.
    9. A Diachronic Evaluation of Neanderthal Cervid Exploitation and Site Use at Pech de l’Azé IV, France
      • Laura Niven
      • Pech de l'Azé IV durante mucho tiempo ha sido conocida por su extensa secuencia de depósitos musterienses que abarcan desde MIS5c a las partes finales de MIS3 lo que supone alrededor de 60.000 años de ocupación neandertal. Se presenta el resultado de un análisis zooarqueológico de restos de fauna de las excavaciones recientes, que permiten conocer la explotación de grandes cérvidos (ciervo y reno) por los neandertales a través del tiempo. Los resultados zooarqueológicos se consideran en conjunto con otros datos arqueológicos del yacimiento con el fin de comprender mejor los cambios en el uso del sitio y la movilidad del neanderthal.
    10. Neanderthal to Neanderthal Evolution: Preliminary Observations on Faunal Exploitation from Mousterian to Châtelperronian at Arcy-sur-Cure
      • James G. Enloe
      • Arcy-sur-Cure proporciona información importante para documentar la transición del Paleolítico Medio al Superior. Una secuencia estratigráfica importante cubre la transición en Grotte du Renne, con una secuencia que abarca desde el Musteriense al Châtelperroniense y Auriñaciense. El Chatelperroniense incluye material fósil neandertal distintivo. La vecina Grotte du Bison incluye una secuencia desde el Musteriense alChatelperroniense. Este estudio se centra en la identificación de la continuidad o el cambio en las prácticas de medio ambiente o de subsistencia entre el Musteriense y el Chatelperroniense.
    11. The Role of Fish, Fowl and Small Mammals in the Fauna of the Paleolithic Caves of the Swabian Jura, Southwestern Germany
      • Nicholas J. Conard, Keiko Kitagawa, Petra Krönneck, Madelaine Böhme and Susanne C. Münzel
      • Este trabajo presenta los resultados del primer intento sistemático para recopilar datos cuantitativos diacrónicos de la abundancia de pequeños mamíferos, aves y peces en la dieta de los habitantes paleolíticos de Jura de Suabia. Se examina la amplitud de la dieta y el uso de la caza menor. Los conjuntos de animales del Paleolítico Medio, Auriñaciense y Gravetiense reflejan un alto grado de continuidad en el uso de la caza y elaumento en el uso de pequeños mamíferos, aves y peces.
    12. Neanderthals and Cave Hyenas: Co-existence, Competition or Conflict?
      • Gerrit L. Dusseldorp
      • Loa neandertales y sus predecesores coexistieron con grandes carnívoros. Se analizan los depósitos de víctimas de hienas y los conjuntos de huesos de fauna asociados a neandertales, en MIS3 y MIS4 para determinar el grado de solapamiento de nicho entre los neandertales y los grandes carnívoros. Los resultados sugieren que aunque las especies explotadas se superponen, el énfasis de la explotación estaba en diferentes grupos de animales.
    13. Bone Grease Rendering in Mousterian Contexts: The Case of Noisetier Cave (Fréchet-Aure, Hautes-Pyrénées, France)
      • Sandrine Costamagno
      • La grasa es esencial para los cazadores-recolectores con una dieta de la fuerte dependencia de la carne. Los análisis de la fauna musteriense de Cueva Noisetier indican que la extracción de grasa de huesos podría haber existido en MIS3.
    14. Foraging Goals and Transport Decisions in Western Europe During the Paleolithic and Early Holocene
      • Eugène Morin and Elspeth Ready
      • Se ponen a prueba el poder explicativo del FUI (Índice de Utilidad Alimentaria) y otros índices de utilidad.
    Modo de vida de los neandertalesModo de vida de los cromañones
     

    lunes, 15 de julio de 2013

    Retrato de Homo floresiensis

    LB1. Homo floresiensis. Reconstrucción de la cara.
    Susan HayesThomas Sutikna y Mike Morwood han realizado una nueva reconstrucción del rostro de LB1 Homo floresiensis.

    Homo floresiensis

    LB1. Homo floresiensis. Reconstrucción de la cara.

    El P3 inferior del afarensis

     P3 iinferior zquierdo de AL 333w-1, Australopithecus afarensis- La zona sombreada grande, que es distolingual hasta el ápice del protocónido, indica la zona que se tuvo en cuenta para el análisis de microdesgaste. La elipse estrecha  indica el lugar de bruñido por el canino en Pan troglodytes, que se ha perdido en los homínidos.
    El tercer premolar inferior (P3) de Australopithecus afarensis es notable por:
    • su amplia variabilidad morfológica:
      • presencia/ausencia de metacónido
      • cierre de la fóvea anterior
      • número de raíces
    • las tendencias temporales en longitud de la corona y en el cambio de forma.
    Los homínidos anteriores al afarensis muestran:
    • una cúspide
    • alargamiento mesiodistal
    • talónidos más pequeños.
    Y los posteriores:
    • dos cúspides
    • forma más simétrica
    • coronas con talónidos ampliados.
    A. afarensis es intermedio y pone en evidencia las etapas incipientes de la molarización del P3 inferior. 

    Lucas K. DelezeneMelissa S. ZolnierzMark F. TeafordWilliam H. KimbelFrederick E. Grine y Peter S. Ungar han realizado los siguientes estudios y comparciones en el P3 inferior del afarensis:
    • han examinado el micordesgaste de fase II en el P3 del afarensis y lo han comparado:
      • con el de Australopithecus africanus y Cercocebus atys, especializado en alimentos duros, para evaluar si el papel del P3 inferior en el procesamiento de alimentos ha cambiado con el tiempo en A. afarensis.
      • con el de los molares para buscar evidencia de diferenciación funcional a lo largo de la fila de dientes.
    • han comparado la cresta mesial del protocónido, el lugar de oclusión con el canino superior, con la misma región de Pan troglodytes, para determinar si el microdesgaste puede ser útil para identificar los cambios en la relación oclusal entre el P3 y canino superior en los primeros Australopithecus.
    • han considerado las tendencias temporales de microdesgaste de Fase II y microdesgaste mesial.
    Sus conclusiones son las siguientes:
    • Las texturas de microdesgaste en P3 y molares de afarensis son menos complejas que en africanus o C. atys.
    • En afarensis, las texturas de microdesgaste son diferentes en P3 inferior y molares, aunque no hasta el punto visto en los taxones que se alimentan de objetos duros y resistentes.
    • El microdesgtaste a lo largo de la cresta mesial es claramente distinto en afarensis troglodytes, lo que indica que el conjunto C/P3 de afarensis no es un equivalente perfeccionando.
    • Hay poca evidencia de cambios en el microdesgaste a lo largo del tiempo.
    Estos resultados no proporcionan pruebas de que afarensis procesara alimentos duros o de que la función del P3 inferior cambiase a lo largo del tiempo.


    Australopithecus afarensis

    domingo, 14 de julio de 2013

    Arte prehistórico. Los patrones geométricos son un reflejo del "mundo interior" en estados alterados de conciencia

    Frente a quienes consideran que el arte prehistórico intenta representar el mundo exterior, la prevalencia de ciertos patrones geométricos a lo largo de todo el mundo se ha explicado en base a alucinaciones, que siguen lo que en matemática se conoce como inestabilidades de Turign, durante los estados alterados de conciencia inducidos por prácticas rituales chamánicas. Estas alucinaciones tendrían un sustrato neurobiológico universalmente compartido. Las inestabilidades de Turing describen cuatro tipos de patrones:
    1. panales y ajedrezados.
    2. telarañas.
    3. túneles y fúneles, o conos.
    4. espirales.
    Tom Froese, Alexander Woodward y Takashi Ikegami abordan el problema desde la fenomenología y formulan la hipótesis de que cuando estos patrones visuales son vistos durante estados alterados de conciencia, son experimentados de manera directa como altamente cargados de significancia; en otras palabras, los patrones son percibidos directamente como algo significativo y por lo tanto se ofrecen a sí mismos como motivos sobresalientes de uso en los rituales.

    Kenyanthropus platyops

    Kenyanthropus platyops. Mapa conceptual.

    Kenyanthropus platyops, Meave Leakey et al 2001

    • Holotipo: KNM WT 40000.
    • Yacimientos: Lomekwi, formación Nachukui, en los drenajes de los ríos Lomekwi y Topernawi, orilla oeste del lago Turkana, norte de Kenya.
    KNM-WT 40000. a) Vista lateral (la línea marca la separación entre el neurocráneo bastante distorsionado y la cara bien conservada; b) Vista superior; c) Vista anterior; d) Vista oclusal del paladar. (Leakey, et al. 2001),

    3,6-3,25 Ma.  
    En 1998-1999, Justus Erus, del equipo de Meave G. Leakey halló, en el miembro Kataboi, Lomekwi, formación Nachukui, unos restos de 3,5 Ma que fueron asignados a Kenyanthropus platyops (Platyops = cara plana).

    Se diferencia de A. afarensis en
    ·         Posición anterior de la raíz de la apófisis del cigomático.
    ·         Plano transversal y sagital subnasal con proyección mínima más allá de los caninos.
    ·         Meato auditivo externo más pequeño.
    ·         El segundo molar es más pequeño que los molares de los australopitecinos.



    Arriba, AL-201, Australopithecus afarensis. Abajo, KNM-WT 40000. La barra indica una escala de 1 cm. Reconstrucciones. F. Spoor et al (2010).

    Hallazgos

    -       KNM-WT40000. Cráneo completo y en buen estado de conservación, pero reconstruido a partir de cientos de piezas, muy desfigurado, alargado y con la cara chata y dientes pequeños. Su capacidad craneal es similar a la de los australopitecos. El cráneo presenta similitudes con los restos del lago Rodolfo (ER 1470, clasificado como Homo rudolfensis).
    -       Un temporal.
    -       KNM-WT 38355. Maxilar parcial, con dentición.
    -       Otro maxilar parcial.
    -       3 mandíbulas parciales.
    -       44 Dientes aislados.
    Otras dos mandíbulas, atribuidas en principio a Australopithecus afarensis fueron reasignadas, provisionalmente, al nuevo taxón.

    Kenyanthropus platyops
    KNM-WT 40000.  Imagen: Pavel Svejnar.

    Morfología

    La caja craneal se parece a la de A. africanus. El tamaño del cerebro podría estar entre 400-500 cc, dentro del rango de afarensis y africanus. Toro supraorbital poco desarrollado con ausencia de depresión posorbital. Lineas temporales separadas. Constricción posorbital moderada, parecida a la de los australopitecos, habilis y rudolfensis.
    La morfología del rostro es sorprendentemente cercana a los parántropos más recientes consiguiendo el mismo resultado funcional de favorecer la masticación de los molares aunque gracias a rasgos distintos. Región malar alta, con cresta cigomáticoalveolar baja y curvada, mientras que los parántropos la tienen más alta y rectilínea. La raíz anterior del cigoma está situada encima de los premolares P3 y P4, se inserta muy abajo y presenta una ligera curvatura, asemejándose a la mayoría de los australopitecos.
    Es poco prognato con el clivus nasoalveolar, las paredes verticales de la abertura nasal y los molares en el mismo plano.
    Orificio nasal alto y estrecho, en contraste con africanus y robustus.
    Carece de los pilares faciales anteriores que presentan africanus y parántropos.
    La importancia de las funciones masticadoras se sitúa en el notable tamaño de las articulación temporal-mandibular.

    Dentición:
    • Incisivos del maxilar bastante grandes, laterales con respecto a la abertura nasal. El arco formado por los incisivos es rectilíneo y está situado delante del eje que une los caninos. 
    • Canino reducido. Raíces pequeñas, como en afarensis, africanus y habilis.
    • Premolares  bastante molarizados, con tres raíces.
    • Molares de pequeño tamaño, estrechos y cubiertos de esmalte grueso. El tamaño de la corona de M1 y M2 superiores está por debajo del rango de los otros homínidos.
    En definitiva, presenta un mosaico de rasgos:
    -       Primitivos: Pequeño tamaño del orificio auricular, cráneo pequeño, hueso temporal, premolares y molares  con esmalte de grosor similar a los del A. afarensis.
    -       Derivados: Cara plana. Piezas dentarias pequeñas. Posible adaptación específica muy localizada.

    Modo de vida

    Los fósiles asociados indican una mezcla de hábitats de bosque y sabana. Ecológicamente, K. platyops parece coincidir con afarensis, aunque tal vez vivió en zonas un poco más húmedas y cerradas.

    Su dieta era muy variada de frutas y hojas de arboles y arbustos C3 (60%) y pastos y juncias C4 (40%) con una variación muy grande entre los individuos (Wynn, Cerling, Sponheimer et al, 2013).

    Discusión filogenética

    La imposibilidad de ligar estos rasgos derivados a los de posibles especies antecesoras o sucesoras hacen que K. platyops quede filogenéticamente aislado.
    Es posible que los hallazgos pertenezcan a dos especies.

    Cela y Ayala (2006) proponen a platyops como especie germinal de Homo, ya que puede establecerse una clara vinculación morfológica con KNM-ER1470, Homo rudolfensis. Esta especie, debería incluirse en el género Kenyanthropus, lo cual haría más fácil de explicar la coexistencia de rudolfensis y habilis en Koobi Fora.

    White (2003) llama la atención sobre la complejidad de la reconstrucción de KNM-WT40000 a partir de unas 1.100 piezas, y cree que podría tratarse de una variante keniata de afarensis.

    Spoor et al (2010) opinan que K. platyops y Australopithecus bahrelghazali podrían ser la misma especie.


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    sábado, 13 de julio de 2013

    Australopithecus garhi

    Australopithecus garhi. Mapa conceptual

    Australopithecus garhi, Asfaw et al 1999

    • Holotipo: BOU-VP 12/130.
    • Yacimientos: Bouri Vertebrate Paleontology Locality (BOU-VP-12), zona oriental de la península de Bouri, Middle Awash, Afar, Etiopía.
    El equipo de Tim White extrajo en el miembro Hatayae (Hata) de la península de Bouri (Middle Awash, Etiopía) entre 1990-1998 unos restos datados en 2,5 Ma. En 1999 Berhane Asfaw, Tim White y su equipo, publicaron los estudios correspondientes. Garhi significa sorpresa en la lengua de los afar.

    La nueva especie presentaba una serie de rasgos que la diferenciaban:
    • De afarensis, por el gran tamaño de la dentición poscanina y la forma del primer premolar superior.
    • De aethiopicus, robustus y boisei, porque no presenta los rasgos derivados dentales, craneales y faciales que comparten entre ellos.
    • De africanus y Homo por lo primitivo de sus rasgos faciales, paladar y parte subnasal.

    Hallazgos

    • En 1990 en Matabaietu y Gamedah, se hallaron:
      • Un pequeño fragmento de parietal izquierdo (GAM-VP-1/2).
      • Un corpus mandíbular edéntulo izquierdo (GAM-VP-1/1).
      • Un extremo distal de húmero izquierdo (MAT-VP-1 / 1).
      • Es imposible atribuir los fragmentos de húmero y parietal a un género. Sin embargo, el fragmento mandíbular conserva raíces de los dientes y los contornos del corpus que demuestran que no pertenecen a un Australopithecus.
    • El 17 de noviembre de 1996,  T. Assebework recuperó la mitad proximal del cúbito de un homínido adulto (BOU-VP-11/1).
    • El 30 de noviembre de 1996, White halló una porción proximal del fémur y elementos asociados del antebrazo de un infante (BOU-VP-12/1A-G). Tamizado y excavaciones revelaron porciones adicionales del fémur de este individuo, asociados a restos de bóvido de tamaño mediano con marcas de corte. Este esqueleto parcial incluye bastante ejes completos del fémur izquierdo y el húmero derecho, radio y cúbito. También se hallaron un eje parcial del peroné, una falange proximal del pie, y la base de la parte anterior de la mandíbula. No hay evidencia de que estos restos perteneciesen a más de un individuo. La falange del pie es similar la de afarensis en tamaño, longitud y curvatura.
    • El 17 de noviembre de 1997, A. Defleur encontró una mandíbula bastante completa, con dentición (BOU-VP-17/1).
    • El 20 de noviembre de 1997, Y. Haile-Selassie halló un cráneo parcial (frontal, parietal y maxilar con dientes) (BOU-VP-12/130) y un fragmento de bóveda craneal de otro individuo (BOU-VP-12/87).
    • El 4 de diciembre de 1998, D. Degusta halló un eje humeral (BOU-VP-35/1).
    El lugar fue antiguamente rivera de un lago de agua dulce poco profundo, ocupado por bóvidos de pasto.

    Morfología

    Recuerda al afarensis en la parte anterior del rostro (muy prognato, con superficie subnasal convexa).
    Anatomía craneal y facial primitiva. Grandes músculos faciales. El arco cigomático partía de la zona por encima de P4/M1 mientras que en otros australopitecus lo hace de P3/P4. Constricción retroorbital grande.
    Caja craneana redondeada. 450 cc. Cresta sagital.

    Dentición:
    • Arcada dental en forma de U, con brazos ligeramente divergentes.
    • Impresionante tamaño de las piezas dentales.
    • El patrón de aumento de tamaño desde el canino a los molares parece comparable al de afarensis, africanus y primeros Homo.
    • Se parece al Paranthropus aethiopicus en la parte distal de sus arcadas dentales. 
    • Arco incisivo estrecho.
    • El holotipo (BOU-VP-12/130) es único por la posesión de un canino con una gran superficie oclusal e inusual morfología.
    • Caninos, premolares y molares mayores que los de afarensis y africanus. Desgaste menos plano.
    • Los premolares no están completamente molarizados aunque su corona dibuja un perfil ovalado. 
    Cráneo reconstruido de Australopithecus Garhi (2,5 millones de años atrás)
    BOU-VP-12/130. Australopithecus garhi.
    Hay que tener en cuenta que los restos poscraneales no pueden ser asignados al taxón de forma segura.
    Fémur alargado que sugiere una bipedación más derivada aunque la falange del pie sigue siendo larga y curvada, como la de afarensis. El húmero es más corto que el fémur.
    Gran variación en tamaño y robustez, con gran dimorfismo sexual.

    Modo de vida

    Los restos fueron encontrados junto a unos huesos rotos para la extracción de tuétano. En Gona, a 96 km, aparecieron artefactos olduvaienses que pudieron ser fabricados por A. garhi. No hay evidencias de Homo en la zona.

    Discusión filogenética

    Australopithecus garhi se ha considerado antecesor de los primeros Homo (un taxón transicional entre afarensis y Homo). Esta relación ha sido negada por Strait y Grine en base a la carencia de sinapomorfias y a que A. garhi se encuentra más alejado de Homo que A. africanus, de mayor antigüedad (por ejemplo, en la dentición, que es muy grande). Según esto, A. garhi sería una rama lateral.

    • La descripción en 2015 del ejemplar candidato a Homo temprano LD 350-1, datado en 2,80-2,75 Ma, apoya la porpuesta de Strait y Grine.

    Sin embargo, también presenta algunos caracteres que se encuentran en Homo, como una similar proporción entre el tamaño de caninos y poscaninos y un margen redondeado alveolar anterior.
    La morfología canina es similar a la de A. africanus y por ello se ha especulado con una relación de descendencia.
    Adam van Arsdale: Australopithecus garhi




    Enlaces:
    Australopithecus garhi: A New Species of Early Hominid from Ethiopia

    Bibliografía:
    • Aiello, L.C., and Andrews, P. (2000) “The Australopithecines in Review” Human Evolution 15:17-38. 
    • Asfaw, B., T. White, O. Lovejoy, B. Latimer, S. Simpson, G. Suwa (1999) “Australopithecus garhi: a new species of early hominid from Ethiopia” Science 284:629-635, 
    • Heinzelin, J. de, J.D. Clark, T. White, W. Hart, P. Renné, G. WoldeGabriel, Y. Beyene, E. Vrba (1999) “Environment and behavior of 2.5-million year old Bouri hominids” Science 284:625-629. 
    • Strait, D.S., and F.E. Grine (2004) “Inferring hominoid and early phylogeny using craniodental characters: the role of fossil taxa” Journal of Human Evolution 47:399-452. 

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