sábado, 30 de marzo de 2013

Morfología locomotora de los primeros Hominini

Huellas de Laetoli. National Geographic. Kenneth Garrett.

Se duda si los primeros Hominini se desplazaban mediante una bipedación desarrollada o si, por el contrario, mostraban una bipedación parcial, un estadio intermedio, con rasgos primitivos, con persistencia de formas de locomoción anteriores.
Dos son los rasgos morfológicos que pueden servir para dar una respuesta:
v  la forma de la cadera
o    Hay motivos de orden biomecánico que permiten pensar (Deloison) que la rotación necesaria del eje del cuerpo al enderezarse pasa por la pelvis y, por tanto, es muy posible que empezasen por esa parte del cuerpo las transformaciones que condujeron a la bipedación.
§  Del examen de los restos de las caderas de los Australopithecus de África del Este y de Sudáfrica, Poirier concluye que su pelvis contrasta fuertemente con la de los simios y se aproxima mucho a la humana.
o    Existe un consenso en que la evolución funcional de la cadera, y la locomoción, ha tenido lugar a través de cambios del ilio. Así que será, sobre todo, en el ilio donde haya que fijarse para comparar especímenes.
§  El ilio de los grandes simios africanos es mucho más largo y estrecho que el de los humanos. Ese ensanchamiento y acortamiento en nuestra especie es el resultado de la adaptación al bipedismo, de la necesidad de una inserción muscular diferente para lograr el equilibrio necesario en la postura erecta. En las hembras, la pelvis debe permitir el desarrollo completo del feto y su nacimiento de lo que se deriva una anatomía de la cadera diferente en las hembras y los machos, con diseños que podrían considerarse menos forzados por la postura bípeda en el caso de las mujeres.
o    Disponemos de dos pelvis de Australopithecus casi completas: AL 288-1 Lucy (A. afarensis) y STS-14 (A. africanus). El estudio realizado por Lovejoy y otros investigadores llega a la conclusión de que la morfología de la pelvis era ya en esos antiguos Hominini muy similar a la humana actual. Al tener los Australopithecus una capacidad craneal menor, el canal de alumbramiento podía ser más pequeño y por consiguiente las pelvis de las hembras estaría menos forzada por la contradicción entre bipedismo y parto.
§  La idea de que la pelvis muy ancha de los australopitecos les concede ventajas superiores a la hora de una locomoción bípeda ha sido negada por Christine Berge (1991). Parece que la locomoción deducible de la cadera de Lucy supone la presencia de un comportamiento en parte arborícola.
§  Kadanuumuu, hallado en 2005, es bípedo.


En humanos y Australopithecus, la superficie isquiática está inclinada cerca de su punto medio para facilitar la posición erguida y los tendones de la corva han sufrido una transformación para la bipedestación avanzada, mientras que son primitivos en el chimpancé y el Ar. ramidus.
Los tres ilios Hominini son verticalmente cortos y anchos en sentido horizontal, formando una escotadura ciática mayor que está ausente en Pan.
Un punto de crecimiento adicional en la espina ilíaca antero-inferior también está ausente en Pan.
De C. Owen Lovejoy. 2009.

v  la morfología de las extremidades inferiores. Los miembros posteriores también sirven para indicarnos si estamos ante un ser bípedo o cuadrúpedo. Se ha intentado vincular la mofología de la mano con la del pie, basándose en una supuesta influencia de la bipedación en el uso de herramientas o por el contrario en base a una bipedación causada por la necesidad de fabricar y usar herramientas. Sin embargo, parece que la bipedación y la fabricación y uso de herramientas evolucionaron independientemente (Teruo Hashimoto et al 2013)El conjunto de la tibia y el peroné, por un lado, y los huecos del pie, por otro, proporcionan ciertos indicios esenciales de cara a entender la biomecánica de la locomoción. El que sus articulaciones permitan una movilidad muy grande es algo que indica una estructura de los miembros inferiores apta para trepar. La bipedia exige, por el contrario, articulaciones más sólidas y capaces de soportar la distribución del peso en la postura erecta.

Pie de Ardipithecus ramidus. C. Owen Lovejoy. 2009.

o    En 1978 May Leakey y su equipo descubrieron en Laetoli las huellas dejadas por unos seres bípedos hace 3,6 Ma en una capa de cenizas expulsadas por el volcán Sadiman, humedecida por la lluvia y endurecida al secar al sol. Nuevas cenizas enterraron y preservaron las huellas. En otros niveles de Laetoli se encontraron restos de Australopithecus afarensis, por lo que se cree que las huellas corresponden a individuos de esta especie. La mayor diferencia entre la huella que deja el pie de un bípedo y la de un cuadrúpedo estriba tanto en el arco longitudinal, muy marcado en el humano, como en el dedo gordo, que se separa en sentido oblicuo en el chimpancé. Muchos investigadores aceptan estas huellas como pertenecientes a seres bípedos. Por el contrario, Yvette Deloison extrae la conclusión de que la huella de Laetoli muestra una forma intermedia entre chimpancé y humano. En cuanto al contorno, más parecida al chimpancé. Existen rasgos que permiten suponer la funcionalidad prensil del pie. En 2011 un equipo dirigido por Robin Crompton, utilizando la tecnología láser, comprobó que aquéllos individuos caminaban de forma totalmente erguida, impulsándose con la parte delantera del pie, como los humanos modernos. En 2011 Matthews, Breithaupt y Charles Musiba determinaron que había un conjunto de huellas de tres individuos y otro de un individuo que cargaba el peso en el pie izquierdo.
Huella de Laetoli

o    Little foot está formado por un astrágalo, escafoides, cuneiforme y parte de un metatarsiano. Procedente de Sterkfontein (Sudáfrica, 3,5-3 Ma) permaneció en una caja con otros huesos de cercopitecos durante quince años hasta que fue redescubierto por Ronald J. Clarke en 1994 y catalogado como Stw 573. Después, aparecieron hasta doce piezas más. Rastreando en la gruta de procedencia se identificó embebido en la piedra lo que parece ser el esqueleto más completo de un australopitecino. La morfología de Little Foot muestra una mezcla de rasgos simiescos y humanos. El pie sería, por lo que hace al talón, el de un bípedo que soporta el peso del cuerpo sobre sus pies. Pero la bipedia no estaría del todo desarrollada: Little Foot retiene en la parte delantera del pie la capacidad prensil necesaria para una vida arbórea. Para Tobias (1997) eso supone tener que aceptar que mientras el astrágalo había tomado el camino de la remodelación propia de la bipedia habitual, parte del escafoides, el primer cuneiforme y la base del primer metatarsiano no habían hecho lo propio y retenían aún rasgos simiescos. Estamos, pues, ante un estadio intermedio correspondiente a un sistema ecológico de bosque, con mosaicos de pradera intercalados, en el se produce la conversión evolutiva del pie adaptado a la vida arbórea, con un dedo gordo divergente y prensil, en una extremidad adecuada para la bipedia habitual. Otros paleoantropólogos consideran que la posición de dedo gordo del pie es muy similar a la de los humanos modernos.

Little Foot

o    Por lo que hace a África del Este, el yacimiento de Hadar (Etiopía) proporciona especimenes que indican cuál es la morfología del pie de los Australopithecus afarensis. En la serie 333 en donde se encontró a Lucy, se detectan rasgos intermedios que colocan la morfología del pie de Australopithecus afarensis entre la humana y la de los chimpancés. Tiene una antigüedad de entre 3,22-3,18 mda.
o    Un cuarto metatarso del pie izquierdo de afarensis en Hadar (AL 333-160 datado en 3,2 mda), informado en 2011 por Carol Ward, de la Universidad de Missouri, y otros colegas. La rigidez del arco del pie, es similar a la de los humanos modernos, en contraposición a los pies de los simios que son más flexibles para asirse a las ramas de los árboles

AL-333-160
Relaciones angulares en el metatarso.

o    OH8 de Olduvai (Tanzania) ha sido clasificado como Homo habilis y datado en 1,85-1,75 mda. Deloison considera el pie funcionalmente moderno.
o    La proliferación de estudios que muestran la presencia de rasgos simiescos en el aparato locomotor de los Hominini más antiguos puede resultar una vía muerta para explicar la conducta de los primeros miembros de nuestra familia si se considera que, epistemológicamente hablando, la presencia de grados intermedios no tiene sentido evolutivo: la persistencia de rasgos primitivos, no es significativa. Existe un argumento fuerte a favor de la gradualidad del proceso adaptativo que condujo al bipedación, y es la presencia de los rasgos morfológicos intermedios entre los humanos y los chimpancés en tres seres tan separados entre sí como son los A. Afarensis de la serie 333 de hadar, Little Foot de Sterkfontein y OH 8 de Olduvai. Los rasgos simiescos son más acusados en los ejemplares muy antiguos que en el de Olduvai. Pero eso es precisamente lo que cabría esperar de un proceso de adquisición gradual de la bipedación. Parece dudoso, pues, que la presencia de etapas intermedias en una bipedia adquirida poco a poco vulnere los principios metodológicos de la teoría del vector direccional.
§  Susman y Stern aventuraron cómo fue progresando la bipedia:
·         Australopithecus afarensis y A. africanus: conducta parcial arbórea muy clara.
·         Paranthropus robustus: Bípedo completo que ha perdido la capacidad de trepar con agilidad.
·         Homo habilis: Bípedo por lo que hace a los pies, pero con unos dedos de las manos funcionalmente aptos para la trepa.
o    Kadanuumuu (Australopithecus afarensis), datado en 3,58 mda., era totalmente bípedo.


El vestíbulo del oído interno.

La conclusión de los estudios de Spoor y colaboradores sobre las estructuras vestibulares del oído establece que Homo ergaster/erectus sería de forma necesaria un bípedo completo, mientras que Australopithecus africanus, muestra un repertorio locomotor que incluye la bipedación optativa y la trepa arbórea. Homo habilis se asemeja más a los monos modernos que a simios o humanos; quizá pasara más tiempo sobre los nudillos o en los árboles que en posición bípeda.

Bipedación: importancia y fases


Bipedación: Forma de andar erguida, utilizando únicamente dos extremidades.
Bipedestación: Posición en la que se permanece de pie.
Según el Diccionario de la Lengua Española de la RAE (2001), la bipedación es el proceso evolutivo que condujo al ser humano a andar sobre dos extremidades o a permanecer erguido en ellas. Por ser el término incluido en el diccionario, lo prefíero a bipedia, bipedismo o bipedestación. Éste último indica la posición de pie o erguida.

Se pensaba que las principales diferencias entre el ser humano y el resto de los simios consistían en la complejidad y tamaño del cerebro y en la cultura. Es decir, diferencia = cerebro.
En 1924 llegó a manos de Raymond Dart, el Niño de Taung. Dart indentificó el cráneo como perteneciente a un individuo intermedio entre los antropoides vivos (chimpancé, gorila, orangután) y el ser humano. Le asignó una antigüedad de dos millones de años y lo denominó Australopithecus africanus. Lo que me importa aquí es que El Niño de Taung, siendo un Hominini, tiene el tamaño cerebral de un simio antropomorfo. No es pues el cerebro lo que nos ha separado de los chimpancés, nuestros parientes vivos más próximos.
Una importante característica de este cráneo es la posición del foramen magnum (hueco por donde el sistema nervioso comunica el cráneo con la columna vertebral). Mientras que en el resto de los simios el foramen magnum es oblicuo y está situado en la parte trasera del cráneo, en los seres humanos es plano y se encuentra en la base, facilitando el equilibrio y la bipedación.

La bipedación pudo pasar por dos fases distintas:
  • Parcial: el individuo comenzaría por erguir el tronco en la posición sentado como hacen los primates primitivos, continuaría con la capacidad de erguirse sobre las patas traseras (bipedestación) y terminaría por caminar balanceándose para desplazarse por terrenos abiertos pero sin abandonar su capacidad de trepar por los árboles, e incluso dormir en nidos arbóreos para protegerse de sus depredadores como parece que harían los Australopithecus.
  • Completa: El individuo podría permanecer erguido sobre sus extremidades inferiores, o posteriores y desplazarse caminando por el suelo donde se desarrollaría toda su actividad.
Para algunos investigadores, la bipedación (locomoción bípeda) es la sinapomorfia fundamental de los Hominini, responsable de la separación evolutiva.
Para otros, en los primeros Hominini la bipedación era parcial o incompleta y estaba lejos de ser un motor evolutivo.

Los restos del niño de Nariokotome no son patológicos

KNM-WT 15000. Homo erectus.
Regula Schiess y Martin Haeusler han reestudiado los restos de KNM-WT 15000 (Nariokotome boy, Turkana boy) y salvo una hernia lumbar traumática, no han econtrado evidencias de patologías, como otros autores han propuesto.

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viernes, 29 de marzo de 2013

El género Homo según la cladística




(a-c): Strait et al. (d-e): Wood. (f-g): Skelton y McHenry. (h-i): Walker et al. (j): Delson y Grine.


La evolución del género Homo no es lineal ya que existieron procesos de cladogénesis.
Habría que resolver la duda de si el taxón Homo forma o no un grupo monofilético. Para Wood y Collard, si varias especies se mantienen lo bastante próximas entre sí como para merecer ser consideradas todas ellas un género, cabe pensar que sus soluciones adaptativas no habrán de diferir demasiado. Apuntan a que el tamaño y el peso de las diferentes especies de Homo son muy variados, y no puede decirse de todas ellas que se parezcan más a los humanos actuales que a los australopitecinos en esos rasgos. Podría tomarse otro rasgo como la apomorfia de la bipedia. Respecto al tamaño relativo del cerebro K. rudolfensis, H. ergaster y H. heidelbergensis están más próximos a los australopitecinos que a los humanos actuales. Como conclusión sostienen que, si se pretende incluir esos distintos taxa mencionados, el grupo resulta parafilético, por lo que sugieren limitar el número de especies incluidas en el género Homo a aquellas que están más próximas a los humanos actuales que a los australopitecinos y sacar del género tanto a H. habilis como a H. rudolfensis.


El árbol genealógico del análisis cladístico se le ocurrió
Árbol cladístico según Argue D. et al (2013)
Filogenia de los homínidos. Los números entre paréntesis representan la antigüedad media de las correspondientes especies. Los números en itálica, representan la longitud de la rama en millones de años. Los números en gris, representan la antigüedad de los nodos. Aida Gómez-Robles et al (2013).




















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Clasificación en géneros de los Hominini tempranos.


Cuadro resumen de los géneros y especies de homínidos.
La clasificación de los hallazgos en géneros y especies está teñida de subjetividad. No puede ser de otro modo, ya que la evolución es un continuo de diversos caracteres que emergen, se consolidan y desaparecen.
A pesar de estas dificultades, los restos han de ser clasificados, debido a la ventaja didáctica que ello representa.
Existen muchas dudas sobre la monofilia de los géneros en que se clasifican los fósiles de este periodo:
  • Australopithecus.
    • anamensis, afarensis, deyiremeda, africanus, bahrelghazali y garhi.
  • Paranthropus
    • aetiopicus, boisei, robustus.
  • Kenyanthropus
    • platyops
  • Homo
    • habilis, rudolfensis
Ayala y Cela (2006) incluyen en el género Praeanthropus los primeros homínidos con bipedación asentada: tugenensis, anamensis, afarensis, garhi y bahrelghazali y en el género Australopithecus al africanus y a los parántropos, con unos aparatos masticatorios muy potentes. Homo incluiría los homínidos con denticiones relativamente gráciles.


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Homo floresiensis: Los estudios de Brown, puestos en duda.

Charles OxnardPeter J. ObendorfBen J. Kefford, y John Dennison, critican los estudios y conclusiones de Brown (2012) que niegan la posibilidad de cretinismo en los ejemplares de Homo floresiensis hallados en Liang Bua.
Los autores reclaman el libre acceso a las piezas.

jueves, 28 de marzo de 2013

Estructura genética de las poblaciones silvestres de bonobos

Figura 1 Área de estudio y un árbol de población.
Bonobos. Área de estudio y diagrama de agrupamiento.
Yoshi Kawamoto, Hiroyuki Takemoto, Shoko Higuchi, Tetsuya Sakamaki, John A. Hart, B. Terese Hart, Nahoko Tokuyama, Gay E. Reinartz, Patrick Guislain, Jef Dupain, Amy K. Cobden, Mbangi N. Mulavwa, Kumugo Yangozene, Serge Darroze, Céline Devos y Takeshi Furuichi han estudiado el ADN-mt de muestras fecales de siete poblaciones de Pan paniscus del sur del río Congo.
Tras el análisis, los autores clasifican las siete poblaciones en tres cohortes (este, centro y oeste). 
  • Las barreras fluviales parecen tener un efecto débil sobre el flujo de genes, excepto la del río Lomami, que separa una población (TL2). La distancia genética entre las poblaciones es proporcional a la distancia en línea recta.
    • Aunque en la actualidad las barreras fluviales sean determinantes para el aislamiento entre las poblaciones, puede que en tiempos geológicos no haya sido así para este caso (periodos secos con lugares refugio, uno para la población TL2 y otro para el resto).
  • La cohorte central, muestra una alta diversidad genética.
  • De los 54 haplotipos identificados, solo 9 son compartidos por dos o tres poblaciones.
  • El antepasado común más reciente de todos los bonobos actuales, vivió hace 0,5 Ma.
Chimpancés

miércoles, 27 de marzo de 2013

Nuevas dataciones para El Sidrón

Trabajos en El Sidrón. Universidad de Oviedo.
R. E. WOOD, T. F. G. HIGHAM, T. DE TORRES, N. TISNÉRAT-LABORDE, H. VALLADAS, J. E. ORTIZ, C. LALUEZA-FOX, S. SÁNCHEZ-MORAL, J. C. CAÑAVERAS, A. ROSAS, D. SANTAMARÍA y M. DE LA RASILLA han utilizado, para la datación por radiocarbono de un fragmento de hueso hallado en El Sidrón, un protocolo de pretratamiento por ultrafiltración para disminuir la contaminación, obteniendo una fecha de 48.4 ka  ± 3200 bp.

Yacimientos neandertales.

La reorganización del cerebro fue la fuerza evolutiva y no el tamaño.

JB Smaers y C. Soligo, analizaron el volumen de las estructuras clave del cerebro en una muestra de 17 especies de primates antropoides, incluyendo los humanos, y dedujeron los patrones de cambio. Las diferencias entre especies se explican más bien por la forma en que el cerebro está organizado que por su tamaño. Esto sugiere que la reorganización del cerebro fue la principal fuerza evolutiva. La corteza prefrontal juega el papel más importante en la explicación de los cambios evolutivos de los antropoides.

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Comentario en Medical News Today

Ampliación del espacio cognitivo en el eje filogenético

martes, 26 de marzo de 2013

Diferencias sexuales en el consumo de carne en chimpancés

© MPI de Antropología Evolutiva / Christophe Boesch
Chimpancés macho repartiendo la caza observados por una hembra.
Geraldine E. FahyMichael Richards, Julia Riedel, Jean-Jacques Hublin y Christophe Boesch han analizado la queratina del cabello y el colágeno óseo de los chimpancés (Pan troglodytes verus del Parque Nacional Tai, Costa de Marfil) encontrando, en los machos adultos, isótopos que evidencian el consumo de gran cantidad de proteínas procedentes de la caza. Estos resultados refuerzan las observaciones de dominio masculino y consumo de carne de caza en adultos.

Las diferencias sexuales en el consumo de alimentos pudieron haberse heredado del ancestro común y mantenido por los homínidos a lo largo de la evolución.

viernes, 22 de marzo de 2013

Los esquemas mentales permiten la ampliación de relaciones por encima del número de Dunbar

Según Dunbar, en cada especie, el número de congéneres (número de Dunbar) con el que un individuo se relaciona, puede predecirse por el tamaño del neocortex.
En el caso del ser humano, las personas nos relacionamos con más individuos de los que el número de Dunbar establece.

Matthew E. Brashears ha comprobado experimentalmente que los humanos adultos pueden recordar un mayor número de relaciones con más detalle cuando la red social muestra cierre triádico y etiquetas de parentesco. Para el tratamiento de esta red, la mente utiliza unos determinados marcos mentales conocidos como esquemas. El cierre triádico es un esquema de tipo estructural, común a todos los seres humanos, mientras que las etiquetas de parentesco son un esquema cultural, varían en función de la cultura concreta a la que pertenecen los individuos.

Según el cierre triádico, si A se relaciona con B y B se relaciona con C, entonces A se relaciona con C. Solo es preciso recordar dos de las relaciones para deducir automáticamente la tercera.
Los términos de parentesco permiten deducir o excluir determinadas relaciones entre dos individuos (como "el hijo del hijo es el nieto" o "el hermano no puede ser el padre") y cuando se combinan con el cierre triádico, la recuperación de relaciones queda fortalecida.

Otros esquemas mentales pueden ser utilizados igualmente para comprimir la información relativa a individuos relacionados.

miércoles, 20 de marzo de 2013

The Paleobiology of Australopithecus

The Paleobiology of Australopithecus
Con este título, Springer ha publicado las conclusiones del Fourth Stony Brook Human Evolution Workshop (2007) que versó sobre la diversidad en Australopithecus y sobre los primeros bípedos.

Enlace.
Autores, introducción y tabla de contenidos.
Contexto geológico y paleontológico.
Yacimientos y especies.
Biogeografía.
Paleobiología.
Índice de materias.

El genoma neandertal revelado

El Instituto de Antropología Evolutiva Max Plank ha publicado el ADN completo de un neandertal cuyos restos se encontraron en 2010 la Cueva Denisova, Altai, Sur de Siberia (Rusia), la misma cueva que anteriormente habían utilizado los denisovanos.
Diagrama de agrupamiento de los genomas comparados de neandertales, denisovanos y sapiens.


martes, 19 de marzo de 2013

Condiciones congénitas nocivas en poblaciones del Pleistoceno

Figura 1 El Xujiayao 11 huesos parietales.  Vista exterior (A).
Xujiyao 11

Wu X-J, Xing S y Trinkaus E han estudiado la perforación presente en Xujiyao 11, un par de huesos parietales parciales posteromediales de un adulto. Se trata de un defecto congénito que, puesto en relación con las anomalías en el desarrollo y degenerativas detectadas en otros fósiles del Pleistonceno, sugiere condiciones genéticas nocivas debido a:

  • poblaciones pequeñas y con escasa variabilidad genética
  • cruzamiento genético entre diferentes especies.


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Reseña en Science Daily


Actividad física intensa y continuada en Homo antecessor

L. Martín-Francés, M. Martinón-Torres, A. Gracia-Téllez y J. M. Bermúdez de Castro, han publicado el análisis de un cuarto metatarso (ATD6-124) hallado en La Gran Dolina de Atapuerca, datado en alrededor de 1 Ma y asignado a Homo antecessor.
El hueso estaba roto y se estaba soldando en el momento del fallecimiento del individuo. Esta fractura es típica en quienes someten sus miembros inferiores a una actividad física continua e intensa.
La presencia de esta fractura sugiere que la correspondiente población recorría grandes distancias o se desplazaba frecuentemente por un terreno desigual.


Homo antecessor

Los chimpancés trabajan en equipo

Pan troglodytes. (Crédito: © cmoffat / Fotolia)
 
Alicia P. Melis y Michael Tomasello han comprobado experimentalmente que individuos de la especie Pan troglodytes pueden coordinar intencionalmente sus acciones y comprender la necesidad de ayudar a un compañero para lograr un objetivo común.

Es posible que estas habilidades estuviesen ya presentes en el antecesor común.


Chimpancés

lunes, 18 de marzo de 2013

Condiciones ecológicas que propiciaron la aparición de los hominoideos.


La abreviatura Ma significa millones de años.
La abreviatura ka significa miles de años.
Los años se cuentan tomando como base 1950.

Últimas épocas geológicas













Para facilitar las referencias, dividimos el pasado en una serie de estadios. Esta división no es arbitraria. Las crisis climáticas, y por consiguiente ecológicas, se han tomado en cuenta a la hora de efectuar las divisiones. En la génesis del ser humano, como en la evolución de los seres vivos en general, los grandes cambios se produjeron durante las crisis climáticas. La Hipótesis de la Selección por la Variabilidad sugiere que los aumentos en la fluctuación del medio ambiente han llevado a la evolución de los comportamientos complejos, flexibles, capaces de responder a situaciones novedosas e impredecibles. El Oligoceno fue una época fría. Los primates, adaptados a climas cálidos, quedaron constreñidos a las zonas ecuatoriales. Pero en el intervalo 24-15 Ma (Mioceno Inferior), aumentan las temperaturas y la humedad y las selvas se extienden hasta llegar a Siberia y Kamchatka. Son las condiciones propicias para la aparición de los primeros miembros de la superfamilia Hominoidea.

 Árbol de los hominoideos y sus parientes. Russell L. Ciochon.


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Antropología en la red

Diez especies en la evolución humana

Tyler G. nos retrata las diez especies más importantes en la evolución humana.

Enlace

Nhb2011-00358
Recreación de Sahelanthropus tchadensis

Las pinturas rupestres del abrigo Riquelme de Jumilla

Cultura de la Región de Murcia, con el patrocinio de Red Eléctrica de España y la participación del Ayuntamiento de Jumilla, ha publicado una monografía sobre las pinturas rupestres halladas en el abrigo Riquelme, descubiertas en 2009 y datadas en 6 ka.
Firman la obra Antonio Javier Medina Ruiz, Francisco Javier Martínez, Emiliano Hernández, Manuel López y Miguel San Nicolás.


Pintura del abrigo Riquelme de Jumilla. 



Crecimiento extraalométrico de la ínsula

Imagen de un tamano completo (98 K)
Vistas laterales de la corteza insular. En (A), la ínsula izquierda ha sido expuesta mediante eliminación de los opérculos suprayacente. (B) y (C) Citoarquitectura de las insulae en Homo sapiens y Macaca mulatta, respectivamente.

Amy L. Bauernfeind, Alexandra A. de SousaTanvi AvasthiSeth D. DobsonMary Ann RaghantiAlbert H. LewandowskiKarl ZillesKaterina SemendeferiJohn M. AllmanArthur D. (Bud) CraigPatrick R. Hof y Chet C. Sherwood estudiaron la corteza insular en 30 especies de primates, encontrando que en sapiens se ha producido un crecimiento extraalométrico, proporcionando la base para la mejora de la cognición social y que, en relación al chimpancé, es una de las áreas cerebrales más ampliadas.

Enlace

Ampliación del espacio cognitivo en el eje filogenético

El sur de la Península Ibérica, refugio neandertal

Imagen a tamaño completo (125 K)
Cueva de Gorham

Hugues-Alexandre BlainChris P. Gleed-OwenJuan Manuel López-GarcíaJosé Sebastián CarriónRichard JenningsGeraldine FinlaysonClive Finlayson y Francisco Giles Pacheco han estudiado el clima del entorno de la Cueva Gorham durante el Pleistoceno tardía, en base al conjunto allí hallado de anfibios y reptiles.
Las temperaturas anuales medias eran 1,6-1,8 más bajas que las actuales, con inviernos más fríos y veranos similares a los actuales. La precipitación media anual fue ligeramente inferior, pero con solo cuatro meses secos en lugar de los cinco actuales. El clima era mediterráneo.
Estos datos apoyan los modelos que indican que los niveles de alta precipitación pudieron haber sido un factor de supervivencia de las poblaciones neandertales del sur de la Península Ibérica, mientras que otros lugares la sequía había causado la degradación de grandes áreas de bosque.

Desaparición de los neandertales

Blombos Cave: Cambios en la cultura material a lo largo del tiempo

Imagen a tamaño completo (55 K)
Abalorios de Blombos Cave, a partir de Nassarius kraussianus

Marian Vanhaerena, Francesco d'ErricoKaren L. van NiekerkChristopher S. Henshilwood y Rudolph M. Erasmus han estudiado las cuentas halladas en la Cueva Blombos (MSA) y en particular 24 cuentas perforadas hechas con conchas de Nassarius kraussianus que probablemente proceden de un único abalorio.

A lo largo del tiempo, se produjeron cambios en la producción y diseño de los abalorios. En base a este cambio en la cultura material, los autores documentan uno de los primeros ejemplos de cambio en el tiempo de las normas sociales, variación estilística y conciencia de la moda.

sábado, 16 de marzo de 2013

Características neandertales

Cráneo neandertal. U. Witzel, 2011. Sobre el ejemplar de La Chapelle-aux-Saints.



Siguiendo a Clark Howell (1952) los rasgos morfológicos de los neandertales clásicos son los siguientes:
  1. Menos platicefalia que los erectus, pero mantenida hasta cierto punto. Depresión central en el occipucio (fosa suprainíaca). La parte posterior del cráneo tiene un abultamiento característico (moño) que no está concentrado en un punto, como en el caso del erectus; servía para anclar una fuerte musculatura del cuello.
  2. Esqueleto facial ancho con nariz prominente y gran arco cigomático. 
  3. Gruesos arcos supraorbitales semicirculares y separados que no se extienden lateralmente. A diferencia de heidelbergensis y rhodesiensis estas estructuras óseas están bien desarrolladas en las hembras y aparecen en una fase temprana del crecimiento, hacia los ocho años. Disponen de senos frontales interiores que aligeran esa estructura en apariencia tan masiva. En los erectus, son compactos. 
  4. Ausencia de barbilla. Mandíbula potente, con un diastema retromolar entre el M3 y el ramus de la mandíbula. Incisivos relativamente grandes, que muestran un fuerte desgaste. Molares de tamaño reducido. Taurodontismo molar: no ramificación de las raíces y grandes cavidades pulpares. 
    • Trinkaus (1988) lo considera como el resultado de la combinación de dos factores: 
      • El mantenimiento del prognatismo facial del grado erectus (plesiomorfia).
      • La retirada hacia atrás de la región masticatoria muscular (sinapomorfia compartida con los sapiens). 
    • Según Loring Brace (revolución culinaria) las características faciales guardan una relación estrecha con la importancia de los incisivos para la manipulación de objetos y la fabricación de herramientas. La dirección de las marcas sugiere que la mayoría de los neandertales eran diestros. A medida que la industria lítica mejora, comienza a declinar el tamaño de los dientes y el rostro. 
  5. Las más grandes capacidades craneales en un homínido (media de 1.500 cc). 
    • Trinkaus (1984) sugiere que puede ser el resultado de un periodo de gestación más extenso.
    • Poirier (1987) las atribuye a un cuerpo más pesado. 
  6. Esqueleto postcraneal muy robusto. Columna vertebral corta y masiva. Extremidades robustas y cortas en relación a la altura. Articulaciones grandes. Omóplatos con inserciones musculares extensas. Caja torácica grande y redondeada. 
    • Las extremidades cortas serían para Trinkaus un rasgo derivado, pero entran dentro del rango de variabilidad de los humanos actuales, por lo que no cabría considerarlo como un rasgo propio. 
    • Miki Ben-Dor, Avi Gopher y Ran Barkai (2016) han propuesto que, al menos en parte, el tórax en forma de campana y la pelvis ancha evolucionaron en los neandertales como una adaptación a una dieta alta en proteínas que exigió un hígado y unos riñones de mayor tamaño.
De los estudios genéticos realizados con los neandertales de El Sidrón, se deduce que eran de piel clara, con el color del pelo rojo parecido al de los caucásicos (variante del gen MICR). Poseían una versión similar a la nuestra del gen Foxp2, relacionado con el lenguaje. (Finlayson, 2010).
Trinkaus (1988) solo acepta como verdaderas apomorfias de los neandertales unos pocos rasgos relativos a las regiones temporales y occisito-mastoideas del cráneo. Esta convicción no es ajena a la idea los neandertales como una variedad de nuestra propia especie.

Schwartz y Tattersall (1996) consideran algunos rasgos en la región interna de la nariz como autapomorfias y por tanto están a favor de la separación de especies. Xiu-Jie WU Xiu-Jie WU et al (2012) analizaron los fósiles de sapiens Sangiran 4, Chaoxian 1, Xujiayao 1, y Changyang 1, encontrando un suelo nasal en dos niveles similar al que presentan los neandertales, mientras que los humanos modernos mostramos un solo nivel.

Lieberman y McCarthy (1999) opinan a favor de la separación de especies, basándose en la falta de proyección facial de los humanos modernos.

Conviene advertir que estos rasgos no están presentes en todos los ejemplares. Existe un rango muy amplio de variedad atribuida por Wolpoff (1980) en gran medida a los dimorfismos sexuales.

Según evidencias genéticas, las poblaciones neandertales podían dividirse en al menos tres grupos: Europa Occidental, Europa del Sur y Asia occidental.
En relación a los hallazgos europeos, los de Asia Occidental muestran una frente más vertical, neurocráneo más elevado y occipitales menos prominentes; debido a la altura de la bóveda, el contorno transversal es diferente; la región central de la cara, aunque bien desarrollada, no presenta la misma oblicuidad hacia atrás y hacia fuera. El arco cigomático es más grueso y su raíz se encuentra un poco más arriba en relación con el meato auditivo. Las apófisis mastoideas son más prominentes (Vandermeersch y M. D. Garralda, 2011).

Estas autapomorfias nos invitan a investigar cuando se produjo la divergencia entre las poblaciones europeas y asiáticas.

Diferentes características neandertales en Europa y en Próximo Oriente (J.-L. Voisin, 2011)
Poblaciones
Europa
Próximo Oriente
Neandertales
Características pronunciadas
Morfología hiperneandertal
Características poco pronunciadas
Morfología hiponeandertal
Post-neandertales
Desaparecen las características
Persisten las características

Los neandertales de Vindija, Feldhofer y El Sidrón comparten una estrecha relación genética. Sus rasgos no corresponden con los de los neandertales clásicos. Estas diferencias pueden explicarse tanto por una evolución de los neandertales europeos como por la llegada de una población asiática.

Con la finalidad de conocer algo más sobre los procesos a nivel de población asociados a la extinción de los neandertales, Love Dalén et al (2014) han analizado el ADNmt de 13 individuos neandertales. Los análisis permiten distinguir dos subpoblaciones con trayectorias demográficas separadas:
  • Los neandertales recientes (<48 ka) de Europa Occidental.
    • Muestran un clado monofilético poco profundo, con una baja variación genética.
    • El estudio genético de Sergi Castellano et al (2014) confirma esta baja variación genética así como el pequeño tamaño y aislamiento de las poblaciones.
  • Neandertales más antiguos y neandertales de Europa Oriental.
    • Forman un grupo parafilético basal.
    • Muestran continuidad genética hasta la separación de la especie hace 28 ka.
La explicación más parsimoniosa de estos resultados indica:
  • Una divergencia inicial entre las poblaciones de neandertales en Europa Oriental y Occidental hace 70-55 ka.
  • La extinción de los neandertales en la mayor parte de Europa Occidental hace 58-48 ka, asociada a los eventos Heinrich 5 y 6 de temperaturas extraordinariamente bajas, especialmente en Europa Occidental.
  • Un repoblamiento neandertal de Europa Occidental a partir de una pequeña población procedente de Europa Oriental o de algún refugio, antes de la llegada a la región de los HAM.

Según el análisis del ADNmt, se pueden distinguir dos subpoblaciones neandertales con trayectorias demográficas separadas. Love Dalén et al (2014)